¿Dónde está Jesús?

por Carlos Humberto Ramírez. Redacción J con D.

«Un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia devuelve a Él» Louis Pasteur.

Jesús dejó muchas promesas en la biblia a la espera de encontrarlas y hacerlas nuestras. Aquellos que hemos aceptado a Jesús en nuestro corazón, sabemos que murió y resucitó a los 3 días, venció a la muerte. Ese sacrificio significó la salvación para el mundo y es clave del fundamento de nuestra fe. Estamos fundamentados en Jesús y su acto en la cruz. Sin embargo, suele surgir una pregunta muy común, ¿Dónde está Jesús?

Después de la ascensión de Cristo al cielo (Hechos 1:9) podemos inferir por la biblia que Nuestro Señor se encuentra sentado a la diestra de Dios (Hechos 7:56), pero sabemos por su palabra que Él no nos abandonó, ¡Él vive en nuestros corazones! (Gálatas 2:20). Vive en el arrepentimiento genuino de quienes vienen a sus pies.

No obstante, hoy en día son miles de decenas los que buscan a Dios, desesperadamente hacen todo lo posible por encontrar alguien a quien adorar; de religión en religión indagan para satisfacer su hambre espiritual.

Vayamos a Juan 20:19-29, leyendo detenidamente amigos, observamos la aparición de Jesús a sus discípulos, en medio de la tristeza y la confusión, Jesús exclama: “Paz a vosotros” (vv.19). Jesucristo se presentó a sus discípulos para consolarlos y animarlos, pero faltó alguien, Tomás, quien dijo: “Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré” (vv.25).

¿Lo notaron? Tomás necesitaba ver para creer y Jesús nos enseña a acercarnos a Él con fe (Hebreros 11:6). ¿Qué valor tendría ver y creer? Lo importante para Dios es que nuestra fe sea verdadera (Hebreros 11:1).

Cuan triste es oír a incontables personas negar a Dios, muchos de ellos porque no lo pueden ver. Limitarse a lo físico es un pensamiento que nos limita en la vida, así lo han expresado muchos físicos.

Entonces concluimos que no podemos ver a Jesús en carne y hueso, no podemos tocarlo físicamente pero lo sentimos en alma y espíritu. Juan 4:24 expresa eso, y esto no es novedad para quienes lo hemos dejado vivir en nuestras vidas, mismos que han experimentado un sinfín de manifestaciones del poder de Dios. Jesús está espiritualmente con nosotros.

Es inexplicable, maravilloso y sobrenatural el poder de Dios, cuanto deseamos que otras personas sintieran el amor de Dios.

Mateo 18:20 es otra de las promesas que Jesús nos regala, en la cual nos aclara el punto anterior; cuando 2 o 3 personas se juntan para estar en comunión con Dios, alimentándose de su palabra y orando, Jesús está ahí. Jesús es quien nos convoca, quien nos llama y se nos muestra cuando nos reunimos en su nombre.

Entendemos pues, que Dios no está limitado a un solo lugar, aunque sea el cielo. Recordemos que una de sus características es la omnipresencia, lo que significa que Él está en todas partes a toda hora. Hay personas que en su religiosidad argumentan que Dios vive en la iglesia o en un templo físico, pero ya de por sí sabemos cuan absurdo es éste argumento.

Regresemos a Juan 4, mis queridos amigos, donde recapitulando, la mujer samaritana venía crónicamente al pozo a llenar su cántaro, su sed le traía necesidad de ir y venir, lo que equivalía a un trabajo extenuante.

Al encontrarse a Jesús sentado junto al pozo, pidiéndole un poco de agua, se sorprendió a causa de que los judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Cristo rompió aquel esquema y le dio esperanza y salvación a la mujer.

“Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” (vv.13, 14).

El cántaro representa el corazón, ¿Quiénes tienen su cántaro vacío? ¿Con qué lo llenan? Conocimiento, ideologías, música, religiones y hasta personas son algunas de las cosas que la gente suele introducir en su corazón, haciendo de ellas el centro de su vida, el propósito de su andar.

A pesar de esto, jamás saciarán su sed, Jesucristo es el único que podrá llenar al 100% ese cántaro, ese corazón. Él mismo es quien nos invita a aceptarlo en nuestras vidas (Juan 7:37-38). Llama a los que le buscan desesperadamente, espera vivir en nosotros, Jesús está a la puerta de nuestro corazón (Apocalipsis 3:20).

Los cristianos vivimos la ardua tarea de disminuir nuestro yo para dejar vivir a Dios plenamente en nuestras vidas, negarnos a nosotros mismos, para dar a conocer la gloria que primero mostró Dios (Colosenses 1:27).

Asimismo, es una promesa muy hermosa la que hace Jesús antes de partir, “y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” (Mateo 28:20).

Muchos profetas han ido y venido, han tomado un puñado de gente y los guían conforme a sus caprichos. Cuando estos profetas mueren, dejan tras de sí religiones para hombres, pero su figura se olvida y se hace polvo.

Jesucristo no fue así, siendo Dios, murió y resucitó, y al marcharse de este mundo no nos dejó, Él está aquí con nosotros en Espíritu.  Claramente amigos, los cristianos no vivimos una nostalgia o tristeza por la partida de nuestro Dios, vivimos una felicidad inconmensurable porque Jesús está con nosotros cada día de nuestra existencia.

Mis queridos amigos, ¿Dónde está Jesús? ¡Jesús está aquí! ¡Jesús vive en mí! ¡Jesús vive en ti!

¿Qué estamos esperando para dejarlo vivir en nuestras vidas? Neguémonos a nosotros mismos. No nos conformemos con las migajas que este mundo nos da, en cambio, Jesús nos ofrece un banquete.

“Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.” Juan 3:30

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s