Las cartas a Timoteo y nuestra vida espiritual como jóvenes.

Por Carlos Humberto Ramírez. Redacción J con D.

«Las aflicciones maduran las virtudes de los santos.» Thomas Brooks

Sigue adelante. Las cartas a Timoteo, escritas por el apóstol Pablo, son instrucciones, advertencias, deberes y explicaciones dirigidas al joven Timoteo, quien tenía a su cargo un ministerio incipiente, lo cual desencadenaba una guía sólida. Cabe agregar que Timoteo no era tan joven como suele pensarse, al menos no un adolescente de 15 o 20 años. El siervo de Dios llevaba un largo historial en la carrera de la fe desde que Pablo lo conoció.

boyhood4

Ahora bien, lo que nos compete es que las cartas a Timoteo son inspiradas por Dios, escritas por Él. Si bien en la primera carta hay un énfasis en el ánimo de Timoteo, en la segunda hay un apoyo que respalda ese ánimo, sucede lo mismo con nosotros. Cuando conocemos a Dios o iniciamos una tarea encomendada por él, nos llenamos de una felicidad que nos impulsa a seguir trabajando, es una felicidad sentimental, pasajera. Hay una Primera carta que nos da un gran ánimo y una sed insaciable de servir a Dios con el corazón.

No obstante, como la plata, nosotros debemos ser probados para que Dios haga relucir lo mejor de nosotros, aquel hombre o mujer espiritual que es más fuerte que su carne. Es por ésta razón que cuando nuestra vida espiritual progresa hay una Segunda carta, aquella nos provee de palabras clave: recuerda, persevera y esfuérzate. Sigue adelante.

En nuestro andar espiritual hay muchas etapas, cada uno de nosotros las tendrá a su tiempo, y son necesarias para crecer, pero no tengamos miedo. Dios habló a través de Pablo para motivar a Timoteo, para motivarnos a nosotros. Cuando el cansancio llega debemos perseverar, aún más cuando las pruebas nos visitan.

Generalmente hay etapas donde fallamos y cometemos error tras error, tantos que Satanás nos deja noqueados, sin tener ánimo de levantarnos, sin embargo Dios está ahí, ayudándote a levantar, una y otra vez. Esto claro, no significa que cedamos a la derrota automáticamente, lo que significaría un falso arrepentimiento; significa que Dios con su inconmensurable misericordia nos perdona si nosotros nos arrepentimos.

22boyhood_ss-slide-7UMX-jumbo

Timoteo sufría penalidades, como cualquier cristiano, su lucha espiritual le planteaba la duda carnal: ¿seguir o dejarlo todo? Sigue adelante.

2ª Timoteo 1:6-7 era el consejo de Pablo, aviva el don que está en ti. Recordemos pues, que Dios nos ha dotado de dones por lo que nos exhorta a no rendirnos sino fortalecernos en Él y avivar los dones. El versículo 8 nos advierte de esa vergüenza que pudiéramos sentir al ser observados por todos. Déjame decirte herman@ que cuando eres un hijo de Dios tendrás la mirada de todos, listos para juzgar. Sigue adelante.

El evangelio es el Poder de Dios, cuando le aceptamos nos imaginamos que todo va ir bien, empero recordemos que los propios discípulos de Jesús sufrían penalidades. Aún con todo, nuestro Dios nos consuela, al seguir a Cristo tenemos persecuciones y aflicciones por causa del evangelio pero también tenemos algo que los demás no, el gozo de nuestra salvación, ese gozo que no es una felicidad temporal sino una paz eterna.

En 2ª Timoteo 2:1-3 Dios nos insta a esforzarnos en su gracia, algo que de por sí ya es interesante e inescrutable. La gracia es algo que no viene de nosotros, ni de nuestra carne ni de nuestra razón, viene de nuestro Padre. Luego entonces nos dice, va haber luchas pero mantente en la gracia, bástate mi gracia.

De los versículos 4 al 6 hay una aclaración, si estamos militando no es por nuestros méritos, por nuestra resistencia, sino por Aquel que nos llamó. “Acuérdate de Jesucristo” es el consejo, porque esto es el núcleo de todo, que Cristo murió por nosotros no importando las circunstancias y por un precio invaluable.

Podemos identificarnos con Timoteo y las 2 cartas, porque toda la vida participaremos de las aflicciones. ¿Cuánto resistimos? El que resiste es Jesús, acudamos a Él. Nosotros necesitamos de Él y no al contrario.

La vida cristiana no es una carrera de velocidad sino de resistencia, no lo olvides.

“Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.” Juan 3:30

Fotos:

Tomas Van Houtryve.

Boyhood: Momentos de una vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s